Femés: Una historia con final (II)

En la entrada anterior vimos como surgió el Ayuntamiento de Femés. Durante más de un siglo, la política municipal en Femés (al igual que en Yaiza) estuvo definida por la inoperancia, por una parálisis ante la falta total de medios esenciales para su gobierno. En condiciones normales, el pleno municipal estaba constituido por cuatro o cinco miembros además del alcalde, teniente, síndico personero y el secretario.

La historia política del antiguo municipio de Femés es la de una lucha constante contra la adversidad en forma de crisis agraria, hambre, sed y/o emigración. Las carencias en todos los ámbitos arrastraron a sus habitantes a una apatía política y a una indiferencia por el municipio. Eran frecuentes las renuncias y abandonos de alcaldes y cargos en los peores momentos; por ejemplo, Gerónimo Curbelo, que había sido asignado alcalde de Femés en 1850 por el gobernador, abandonó el Ayuntamiento alegando cambio forzoso de residencia. A ello se añadía un censo electoral muy reducido: en 1840, de sesenta y tres vecinos, treinta y dos eran electores contribuyentes pero sólo veinte elegibles, quedando al margen los otros doce, lo que limitaba la capacidad de elección.

La entrada en el siglo XX no trajo ninguna novedad esencial, más bien al contrario ya que supuso un continuismo de la situación anterior. Quizás el dato más relevante a nivel municipal fue el surgimiento de un nuevo núcleo poblacional en la costa, Playa Blanca. Comenzó a finales del siglo XIX como un núcleo de pescadores que, en su mayor parte, procedían de Fuerteventura. Hasta la década de 1930 era un pequeño caserío pero, a partir de esta fecha, comenzó a crecer y se convirtió antes de 1970 en el asentamiento más importante del sur de la isla.

Durante todo este período, la pobreza del municipio es total y apenas cuenta con medios para subsistir. En 1897 se produce el primer intento de fusión con el Ayuntamiento de Yaiza pero hay que esperar a 1923 para que el pleno de Femés acuerde reunir a los vecinos y tratar el proyecto de agruparse con Yaiza. Sin embargo, en la votación subsiguiente la propuesta fue rechazada a pesar de los intentos del alcalde ya que el Ayuntamiento carecía de todo: de depositario, de personal administrativo, de personal subalterno, etc.

Durante la guerra civil la fusión entró en punto muerto y se tendría que esperar hasta la década de 1940. En 1947 se nombra secretario habilitado para el Ayuntamiento de Femés al funcionario que desempeñaba tal cargo en Yaiza. El 30 de septiembre de 1949 se aprobó la unificación definitiva de ambos municipios, la cual sería gradual con una culminación prevista para 1952. La agonía del Ayuntamiento de Femés finalizó el 15 de enero de 1953 desapareciendo así el octavo municipio de Lanzarote.

Quién sabe qué habría deparado la Historia de Lanzarote si el Ayuntamiento hubiese sobrevivido dos décadas más. Posiblemente el crecimiento de Playa Blanca y su conversión en centro turístico en la década de 1970 habría generado nuevos ingresos que habrían permitido la supervivencia del municipio. Pero eso es historia-ficción…

Para saber más:

LOBO CABRERA, Manuel y QUINTANA NAVARRO, Francisco (Dirs.): Yaiza y su tierra. Síntesis histórica. 1999.

Entrada publicada el 7 de Octubre de 2014