La Virgen de Los Dolores: La Patrona de Lanzarote

A lo largo de los siglos, las advocaciones religiosas se han ido sucediendo y sustituyendo unas a otras. Algunas adquirieron mayor fama y se mantuvieron a lo largo del tiempo mientras que otras languidecieron y prácticamente han desaparecido de la vida cotidiana. De muchas de ellas se desconoce su origen exacto, bien porque no hay datos fidedignos bien porque se hunden en el pasado. Sin embargo, de otras como es el caso de la Virgen de los Dolores se sabe cómo llegó a convertirse en la patrona de Lanzarote.

Su advocación se halla muy relacionada con los procesos eruptivos de los siglos XVIII y XIX. En las erupciones de 1730, un franciscano organizó una procesión con la imagen de la Virgen de los Dolores de Tinajo para dirigirse a las corrientes de lava; una vez allí hicieron un voto de promesa, construir una ermita a la Virgen de Tinajo si conseguía detener las lavas del volcán. Un individuo con una cruz de madera se acercó y la clavó; el río de lava llegó hasta la cruz y se detuvo.

La cruz de la ermita de Los Dolores, por Ramón Pérez Niz

* Fotografía de Ramón Pérez Niz.

Sin embargo, la promesa se olvidó y no se cumplió. Y aquí es cuando comienza la leyenda o milagro si se quiere pensar. Un día de 1774, una mujer enlutada se acercó a una niña llamada Juana Rafaela que cuidaba de un rebaño de cabras y le pidió que le dijese a sus padres y sus vecinos que cumpliesen la promesa de construir la ermita o el volcán correría de nuevo. Los padres no la creyeron. Pero días después la mujer volvió a aparecer y, ante la negativa de la niña porque sus padres la habían reñido, puso sus manos sobre los hombros dejándole una marca. Los padres quedaron impresionados por la marca y llevaron a la niña al templo matriz para mostrarles todas las imágenes de la Virgen María, reconociendo en ella a la mujer que le había dado el recado.

La Virgen de Los Dolores, fotografía de Ramón Pérez Niz

* Fotografía de Ramón Pérez Niz.

Lo cierto es que los vecinos se apresuraron a edificar la ermita, que se realizó entre ese año y 1785, lo cual ayudó a aumentar la devoción por esta imagen. A estos hechos hay que añadir el acaecido en 1824. El 31 de julio de ese año erupcionó el volcán de la Capellanía del Clérigo Duarte, entre Tao y Tiagua; se organizó una procesión en la que se llevó a la Virgen que colocaron frente al volcán, el cual de forma inesperada cesó su actividad ese mismo día. A partir de ese momento, también se le comenzó a denominar la Virgen de los Volcanes.

Sea verdad o leyenda, lo cierto es que la Virgen de los Dolores vio aumentada su devoción con estos acontecimientos, convirtiéndose en la patrona de la isla, cuya festividad se celebra hoy 15 de septiembre.

Entrada publicada el 15 de septiembre de 2014