Lanzarote portuguesa

Siempre se ha mencionado la favorable posición estratégica del archipiélago canario en el Atlántico. Desde que fue conquistado por el Reino de Castilla, su participación en las conexiones entre Europa, África y América resultó bastante activa, convirtiéndose en un enclave vital para las embarcaciones que venían o se dirigían a dichos continentes. Por este motivo, las islas siempre han estado en el punto de mira de las potencias europeas, que han planeado su anexión.

Lo que quizás muchos desconocen es que durante un breve período de tiempo, Lanzarote estuvo bajo dominio portugués. Durante la primera mitad del siglo XV, Portugal pugnaba con Castilla por la posesión de Canarias. Aunque en teoría las islas se encontraban bajo dominio castellano, así lo había reconocido Jean de Bethencourt (el primer conquistador), los portugueses no cejaban en su empeño.

Mapa de Europa de 1563

* Mapa de Europa, obra de Diogo Homem (1563)

Para ellos era de gran importancia contar con una base en su expansión en las rutas comerciales que les llevarían a la India. Por este motivo negociaron en más de una ocasión con los señores feudales de las islas conquistadas e intentaron someter algunas de las principales.

El ansiado objetivo lo consiguieron en 1449. Maciot de Bethencourt, sobrino de Jean de Bethencourt, se había apoderado del señorío de Lanzarote mediante malas artes. Viendo los problemas que tenía con otros señores, vendió la isla al Infante de Portugal por una renta de 20.000 reis anuales. Rápidamente, el Infante despachó a Lanzarote dos carabelas bien armadas al mando de Antonio González, un criado de su confianza, para que tomase posesión de la isla y la administrase en su nombre.

Sin embargo, la mala política que realizaron trajo consigo el cambio de voluntad de los lanzaroteños. Entre otras cosas, se había instaurado el uso de la moneda de Portugal, así como las medidas, pesos y ordenanzas de aquel reino, hechos que resultaron vejatorios. De esta manera, los lugareños se alzaron en masa y sorprendieron a los portugueses, que fueron expulsados de la isla después de haber permanecido en ella casi dos años. A pesar de que los habitantes de Lanzarote aprovecharon la circunstancia para pasar al domino directo de la Corona, la isla seguiría siendo parte del señorío durante tres siglo más.

 

Para saber más:

Viera y Clavijo, José de: Noticias de la Historia general de las Islas de Canaria. Madrid, 1783.

Entrada publicada el 2 de marzo de 2014