Las Salinas de Janubio

En la costa suroeste de Lanzarote, y siguiendo la carretera que nos lleva desde El Golfo a Los Hervideros y Playa Blanca, tropezamos con una de las construcciones conejeras que más llaman la atención: las Salinas de Janubio.

Fotografía del atardecer en Salinas de Janubio, por Ramón Pérez Niz

Si bien su apariencia actual data de las erupciones de Timanfaya del siglo XVIII que cerraron el golfo preexistente y crearon la laguna interior, así como los alrededores llenos de malpaís, con anterioridad existía un pequeño puerto natural por el que se embarcaban buena parte de las producciones agrícolas del sur de la isla y otros productos como la cal o el ganado.

Se desconoce con exactitud el origen de la palabra Janubio. Hasta el siglo XVIII, en la cartografía se denominaba la zona como Anuvio, bien con v o con b. A partir de esa fecha, aparecerá con la grafía como se la conoce en la actualidad.

La construcción de las Salinas de Janubio se inició en 1895 cuando D. Vicente Lleó Benlliure decidió aprovechar las magníficas condiciones naturales de la laguna. Cedió el testigo de la construcción a su sobrino D. Jaime Lleó Mira, que en colaboración con la familia Cerdeña y D. Ginés Díaz, continuó con su edificación hasta su definitiva conclusión a mediados de 1945.

Las Salinas de Janubio en los años 60 a tope de producción

Las Salinas han estado vinculadas durante toda su existencia a la pesca y a las industrias derivadas de la misma, como la salazón, conservas de pescado, etc. De hecho, el desarrollo de la pesca en el banco canario-sahariano desde el siglo XIX propició el auge de las salinas que existían en todo el archipiélago, incluyendo las de Janubio. Sin embargo, la crisis en el sector pesquero de las últimas décadas del siglo XX, la competencia con la sal procedente del exterior, así como las nuevas técnicas de conservación han provocado el declive de esta industria.

En la actualidad, se mantiene la producción en torno a las dos mil toneladas anuales, aunque más como producto local o de consumo insular. Sin embargo, permanecen como las más extensas y de mayor producción de todo el archipiélago canario.

Detalle de la sal marina produciéndose en Salinas de Janubio, por Ramón Pérez Niz

Algunos de los principales valores de esta industria centenaria son los patrimoniales, históricos y etnográficos, ya que constituye una muestra, perfectamente conservada, de la industria lanzaroteña y de una actividad en desuso que requiere de instrumentos que la protejan y eviten su completa desaparición.

Por ello está incluida, desde 1987, en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, primero como Paraje Natural y luego con la consideración de Sitio de Interés Científico (SIC). Esta última figura ocupa una superficie de 168 hectáreas aproximadamente, con unas Normas de Conservación aprobadas en 2006. Además, las Salinas cuentan con un alto valor no solo paisajístico sino también natural: están declaradas Internacional Bird Area y forman parte de la Red NATURA 2000, dado que es una de las zonas más importantes de nidificación de la isla y de paso de aves migratorias.

Nota: La fotografía en blanco y negro (Salinas de Janubio, años 60 del siglo XX) es propiedad de la Fedac. Por su parte, el detalle de la producción actual de sal y la instantánea del atardecer sobre el enclave es de Ramón Pérez Niz.

Entrada publicada el 17 de Marzo de 2014