Los buches y el carnaval de Arrecife

Desde hace bastante tiempo el Carnaval ha sido una de las fiestas más populares pues supone el triunfo de Don Carnal antes de la sobriedad de la Cuaresma. Servía para olvidar durante unos días las necesidades y escasez permitiéndose la gente algunos excesos sabiendo que a continuación llegaban las limitaciones impuestas por la Cuaresma. Constituyen, por tanto, unas fiestas en las que la gente se evade de su situación y disfruta del momento.

Como en el resto del archipiélago y del territorio español, los carnavales también se celebran en la isla de Lanzarote. Uno de los eventos más importantes y característicos del carnaval de Arrecife era el de los bucheros aunque parece que también se extendían a otros puntos marineros de la isla. Los bucheros eran marineros que se vestían con ropa campesina antigua (calzón, polainas, chaleco, montera y penacho de cintas de colores) e iban acompañados de sus esposas, ellas cubiertas con sábanas, recorriendo Arrecife con caretas de rejillas y llevando buches o vejigas de pescado hinchadas, que se utilizaban para “golpear” a todos aquellos con los que se encontraban.

Los Buches, Carnaval de Arrecife de Lanzarote

* Fotografía de Los Buches en el Charco de San Ginés publicada en Memoria Digital de Lanzarote.

Se abrían las casas a los que quisiesen entrar, a los que se les preparaba un convite con sancocho, tortas o tortillas, huevos, torrijas, truchas, etc y se tocaba música de carácter alegre, marinera y destinada al baile.

La importancia que tenía el Carnaval en Arrecife era tal que toda actividad laboral se suspendía cuando estaba cerca y los marineros se negaban a salir, y si estaban embarcados cuando se celebraba solicitaban permiso para realizarlo cuando llegasen aunque la autoridad religiosa prohibía el uso de máscaras. Además, a diferencia de los actuales, en las primeras décadas del siglo XX el carnaval comenzaba a celebrarse por la mañana, durando la fiesta todo el día, y no existía el entierro de la sardina.

Con la irrupción de la Guerra Civil y la dictadura franquista se prohibieron los carnavales y cualquier celebración aunque el pueblo se las ingeniaba para llevar las máscaras y disfrutar de esos días. La tradición de los buches se recuperó en 1963 en forma de parranda que todavía hoy reparte buchazos y sigue teniendo un carácter alegre y festivo. Sin embargo, la parranda ya no está formada exclusivamente por marineros sino que incorpora a diversos trabajadores que siguen fieles a la forma de vestir y actuar, a los cuales se han incorporado desde el año 2000 las mujeres.

Nota: Reportaje televisivo sobre los buches en TVE-C.

Para saber más:

Betancor Brito, Juan A., Fajardo Mosegue, Manuel A. y Robayna Betancort, Mercedes: “La fiesta y el folklore de Lanzarote”. XII Jornadas de Estudio sobre Lanzarote y Fuerteventura (2008), tomo I pp. 403-435.

Entrada publicada el 4 de Febrero de 2016